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Tres paneles submarinos oscuros: una caja naranja cubierta de percebes sobre un lecho marino gris cuenta en globos luminosos hasta que una enorme garra oxidada desciende hacia ella.
La garra se cierra sobre el estuche y su resplandor se apaga; luego, bajo la luz del sol, tres niños sonríen junto a Roka dormido; uno sostiene una bolsa de agua.
La bolsa de agua estalla en el rostro de Roka en una explosión de rocío iluminada por el sol mientras él se despierta de golpe gritando.
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Tres paneles submarinos oscuros: una caja naranja cubierta de percebes sobre un lecho marino gris cuenta en globos luminosos hasta que una enorme garra oxidada desciende hacia ella.
La garra se cierra sobre el estuche y su resplandor se apaga; luego, bajo la luz del sol, tres niños sonríen junto a Roka dormido; uno sostiene una bolsa de agua.
La bolsa de agua estalla en el rostro de Roka en una explosión de rocío iluminada por el sol mientras él se despierta de golpe gritando.

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In the dark at the bottom of the sea, something is counting. On Candyreef, a candy-coloured island of floating trash, Roka wakes to a water bag in the face from his street crew, lifts breakfast from the old woman who would have fed him anyway, and tells the kid who follows him that he doesn't owe anybody. Then the gulls lift all at once, and a Maw eats half the island. A day and a night alone at sea later, the Garden Ship fishes him out and orders him to walk its treadwheels for fish heads. Roka is nobody's slave, so he goes looking for something to steal instead, and breaks into a barnacled case dredged from the seabed. The silver dust inside climbs into his arm and says hello. It is polite. It is curious. It wants every human dead. And it has just started counting again.

Página 1

Panel 1: Un vasto abismo azul negruzco. Una pequeña caja naranja cubierta de percebes reposa sobre el fondo limoso; una fina línea cian brilla a lo largo de su tapa. Una voz desde la caja: «1,204,510.» Panel 2: La misma vista; el resplandor es más tenue. La caja: «1,204,511.» Panel 3: Una enorme garra de hierro oxidado de una draga desciende desde arriba entre una columna de burbujas y luz; sus dedos se abren sobre la caja. La caja: «1,204,512.»

Página 2

Panel 1: Los dedos de hierro de la garra se cierran alrededor del estuche. Su resplandor cian se extingue. El estuche: '...' Panel 2: Oscuridad total. Un susurro infantil: '3...' Panel 3: Vista desde el rostro de Roka dormido: Biber, una niña pelirroja, sostiene sobre él una bolsa abultada de agua de mar, mientras el grandote Kabak y el pequeño Bamya, que sostiene un patito de juguete amarillo, sonríen a su lado. Bamya: '4...' Panel 4: El nudo se le escapa de los dedos a Biber y cae una gota. Bamya: '5...'

Página 3

La bolsa de agua estalla sobre el rostro de Roka en una explosión estrellada de rocío iluminado por el sol. Se despierta de golpe, boca arriba contra unas cajas amarillas apiladas, con los ojos muy abiertos y los brazos agitándose. Roka: «¡GAAAH!»